Medios de comunicación, ¿centrales al promover el malestar social?


Medios de comunicación, ¿centrales al promover el malestar social?:

Los medios de comunicación, en teoría y redundantemente, sirven para comunicar. Pero, en la actualidad, no solo sirven para comunicar cuestiones relevantes para la persona y su desenvolvimiento en lo social; sino también para promover la política, las luchas sociales, etc. En esto, podríamos ubicar un tema más que importante: el malestar que la persona ante todo esto. Con esto no queremos decir que las luchas sociales generan malestar, sino que esto es totalmente relativo para cualquier persona.
Podemos ver como las personas prefieren denunciar públicamente sus problemas antes que ir a la justicia (obviaremos el bien o mal actuar de la justicia), haciendo uso de las redes sociales y los medios de comunicación al ser de mayor conveniencia y comodidad; generando así un malestar en la persona denunciada y produciendo su exclusión social gracias a esto. El problema en todo esto es lo siguiente, diciéndonos Rodríguez Costa (2011): “El problema es que si, (…), el individuo depende de lo público para entrar en un intercambio con otros, ser reconocido, encontrar su lugar y definirse como tal, entonces la propia subjetivación se verá afectada” (Construcción de espacio y tiempo en las sociedades posmortdernas. Psicoanálisis y el hospital, p. 35). No nos parece necesario explicar esto.




Saturación informativa


La promoción de la comunicación puede ser positiva, sí, no lo negamos en lo absoluto. ¿A quién no le interesaría saber, por ejemplo, la lucha que hubo en Francia contra el gobierno de Emmanuel Macron por el aumento del precio del gas? Nos pareció de vital importancia informarnos acerca de eso. No sólo eso, sino también nos informa acerca de las situaciones en nuestro país y las soluciones de eso. Pero, por otro lado –pero quizás en relación con esto-, hay algo sumamente negativo e incluso hasta tóxico para la persona… La “sobre-información” a la cual se encuentra sometida, con un exceso enorme, al punto de ser asfixiante; como ya nos dijo Rodríguez Costa en la cita pasada, se pierde la propia subjetivación, se “obliga” a que el sujeto acepte lo que recibe de los medios de comunicación. ¿Acaso esto no es de lo que se encargaron de explicar Louis Althusser y Michel Foucault (obviando a Marx)?

Segregación de la información


En estos medios informativos, podemos notar diferentes cuestiones a las cuales las personas apoyan y a la vez, por el contrario, se colocan en la “vereda del frente”. Nos estamos refiriendo, sin más, a las luchas socio-políticas y su impacto en aquellos que no se encuentran en esta lucha. No pondremos aquí una mirada ideológica propia acerca de las luchas actuales, pero no negamos que sean un fenómeno sumamente interesante. Tomaremos un ejemplo actual y sumamente frágil: la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo. Estamos seguros que la mayor parte de la población argentina (y gran parte de Latinoamérica) pudo notar ambos bandos presentes en esta lucha: los “pro-aborto” y “pro-vida”, pañuelo verde y pañuelo celeste. Hasta aquí no hay nada nuevo, no ahondaremos en la cuestión. Pero hay un problema aquí: si bien cada empresa de comunicación intentó, dentro de lo posible, colocarse de manera objetiva frente a esta lucha, siempre tomaban un determinado bando. De forma implícita, promulgando la información de solo uno de los bandos, o llevando a sus programas televisivos a algún representante de ese bando. Creemos que las palabras de Moscón (2011) son las indicadas para explicar este juego por parte de los medios: “El otro tiende a ser solo un objeto para gozar y el propio sujeto también, convertido en un instrumento de este juego social”. (Crisis del sujeto en la red social, Psicoanálisis y el hospital, p. 101).

División de bandos, ¿conformación de tribus?


El juego generado por los medios, no es más que convertir a la lucha de un grupo social, en bandos diversos. Pero a la vez, estos bandos, caerían en una suerte de “tribus ideológicas” (refiriéndonos con esto a grupos específicos los cuales persiguen y tienen ciertos ideales a flor de piel). Vemos constantemente diversos grupos, en conflicto con otros; esto va pareciéndose a una tribu ideológica, en donde prevalece la lucha y confrontación hacia la tribu ideológica enemiga, en una confrontación de ideales y una lucha totalmente hegemónica para cada tribu específica. En visión de un integrante de determinada tribu, este verá cómo las demás tribus ideológicas están subordinadas a otra tribu ideológica, a una que contiene la verdad, la certeza, viéndose esta no solo como su tribu ideológica sino como la tribu ideológica. Pero ¿Qué sucede con esto? Que, en definitiva, los medios de comunicación son aquellos que determinan a qué tipo de tribu ideológica pertenecemos. Podríamos decir que nos hacen sentir pertenecientes a alguna tribu ideológica, para ser aún más específicos. Bastante relacionado con el totemismo primario explicado por Freud.

División social por “tribus ideológicas”:


En otro artículo, hemos desarrollado lo que es el odio y agresión en las personas. Aquí podríamos decir lo siguiente: el odio de una tribu ideológica hacia la otra, es promovido e incluso agigantado por los medios de comunicación masivos. El odio que yo le tengo al otro, no es más que por el hecho de no compartir conmigo algún punto de vista; pero, por el contrario, en algún punto de vista estamos totalmente de acuerdo.
Creemos que esta cita a Miller (2010) puede ayudar a explicar aún más todo lo desarrollado aquí: “Cuando cierta densidad de poblaciones, de diferentes tradiciones, de culturas diversas, se expresan, resulta que el vecino tiende a molestarlos porque, por ejemplo, no festejan como ustedes, significa que goza de otro modo, que es lo que ustedes no toleran. Se quiere reconocer en el Otro al prójimo, pero siempre y cuando no sea nuestro vecino” (J.-A. Miller. Enemigos éxtimos. Página/12)
¿Esto no es lo ocurrido durante temas controversiales como la votación por la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo, cuando dirigentes de diferentes partidos políticos apoyaban el “sí” y por el otro lado el “no”, y la famosa “grieta” entre macristas y anti-macristas? ¿No fue propulsada por los medios de comunicación?
Estas rápidas dilucidaciones acerca de los medios de comunicación, pueden servirnos para ver el juego capitalista en el que estamos todos sometidos.

Referencias:

-    Rodríguez Costa J. (2011). Construcción de espacio y tiempo en las sociedades posmortdernas. Psicoanálisis y el hospital: Fragilidad del lazo social.
-    Moscón J. (2011). Crisis del sujeto en la red social. Psicoanálisis y el hospital: Fragilidad del lazo social.
-    Miller J.-A. (2010) Enemigos éxtimos. Página/12.





Escrito por: 

https://www.facebook.com/gabriel.navas.735507https://www.instagram.com/gabriel.nvsab/ Gabriel Navas. Estudiante de psicología en la Universidad Barceló La Rioja-Argentina

https://instagram.com/arielmoreyraa?utm_source=ig_profile_share&igshid=gx4fbfpao8bo Ariel Moreyra. Estudiante de psicología en la Universidad Barceló La Rioja-Argentina  
Medios de comunicación, ¿centrales al promover el malestar social? Medios de comunicación, ¿centrales al promover el malestar social? Reviewed by PsicoCultura on 18:13 Rating: 5

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