Una sociedad de engranajes; “Black Mirror. 1x2 Un análisis de la actualidad




 Siglo XXI: Una sociedad de engranajes –basado en la serie “Black Mirror. Temporada 1 cap. 2-“15 millones de méritos” y un análisis de la actualidad

La historia se sitúa en una sociedad futura, dominada por una compañía de televisión para la cual trabaja la gente. La actividad habitual es generar electricidad montando en bicicleta. La gente vive en pequeños cubículos cuyas paredes son enormes pantallas de televisión en las que sólo hay canales que llaman a lo más mezquino del ser humano: la compra compulsiva, el sexo descarnado y los conocidos concursos de "¿Quiere ser una estrella?". Será este concurso, "Hot Shot", el que todo lo cambie.

La gente no gana dinero, sino "méritos", que son una especie de créditos con los que compran comida, programas de televisión y objetos para su avatar, porque los individuos no salen de su rutina cubículo-bicicleta, y viven a través de su avatar.

El protagonista ahorra quince millones de méritos, lo que le da la posibilidad para acudir al programa "Hot Shot", pero él se los regala a una chica de la que se enamora. Esto es todo un logro porque los individuos no tienen apenas relación entre ellos. Acuden al programa, y allí está el jurado, que son tres personas. Los jueces consiguen que la chica, quien cantaba, en lugar de convertirse en cantante, sea una actriz porno de uno de los canales perdiendo toda relación con la chica y ésta convirtiéndose en un producto más del consumo.





Los “méritos” y su control del cuerpo


Nos quedamos pensando, cómo en este capítulo se muestra todo: una sociedad consumista, muy enfocada en sus apariencias, partiendo de esto visibilizamos la función y como se pone en juego un cuerpo social/político: cómo se lleva a cabo una imagen del mismo y como todos siguen esta imagen, como mediante esta se consigue que sigan un estereotipo, y con esto el llevar a cabo una docilidad mental y flexibilidad corporal, tan mencionada por Scheper-Hughes y Lock: “por el contrario, es bastante menos lo que se ha escrito acerca de los modos en los cuales las sociedades preindustriales controlan sus poblaciones, institucionalizando medios para producir cuerpos dóciles y mentes flexibles, al servicio de alguna definición colectiva de estabilidad, salud y bienestar social”( El cuerpo “mindful” (pensante): prolegómenos hacia el futuro trabajo en la Antropología Médica. Medical anthropology quarterly (N° 1)).

¿Ficción o lucha real?

 Si bien es una serie totalmente exagerada, esto no es tan lejano a nosotros después de todo, sino todo lo contrario, es algo que básicamente hacemos a diario: pedaleamos en el estudio o trabajo para conseguir ciertos puntos los cuales nos van a ayudar para tener mejores oportunidades –similar a lo nombrado en el anterior artículo: “capitalismo y conductismo en el sistema educativo”-; tenemos a la mano distintos tipos de aplicaciones, de programas para ver, cada uno diseñado para satisfacer distintas cosas, distintas zonas erógenas, para diversos tipos de goce, actividades que nos permiten obtener un goce casi ilimitado (por no decir ilimitado totalmente) el goce proporcionado por ese otro: la tecnología – estrechamente relacionada con otro tema ya tratado en el artículo: “sociedad y cultura ¿determinantes de la autoestima?” -; de esto nos habla Fabián Naparstek: “El falo como Freud lo trabaja es un mapa del cuerpo: hay un lugar del goce y una temporalidad. (…) Hay una extensión de la fiesta actualmente, donde se hace interminable, nociones del after: after office, after party. Hay una idea de la infinitización del goce, lo cual lo deslocaliza también en el cuerpo” (Nuevos cuerpos, nuevos goces. virtualia). Y además de un goce ilimitado, también disponemos de nuevos tipos de goce, nuevas “actualizaciones del goce”: nuevas aplicaciones, actividades, diversiones  a las cuales buscamos ponerles un nombre constantemente, dejándolas identificadas para así poder adquirir este tipo de goce de una forma mucho más fácil; esto nos lo explica mejor Fabián Naparstek: “Las nuevas nominaciones: ¿Por qué la gente que goza de determinada manera necesita armar un nombre para reivindicarlo? (...) No es un juicio de valor, sino que la nominación es un intento de localizar el goce. (...) también el ejemplo de los que a partir de un accidente compartido se nominan de manera compartida: los ex, por ejemplo” (Nuevos cuerpos, nuevos goces. virtualia)




La enajenación y su accionar en la actualidad


 Somos después de todo seres alienados en gran manera, somos estas personas, no nos damos cuenta al vivir de este modo que estamos constantemente girando, pedaleando o corriendo en una rueda de hámster, alienados, creyendo que "somos lo que somos porque somos lo que tenemos", mientras que es todo lo contrario, nos formamos en base a cosas materiales porque la masa también lo hace y el hacerlo nos hace pertenecer a la masa -una clara tercera identificación parcial de la que nos habla Freud-; pero, si quitamos estas cosas, que somos? No somos un teléfono celular, no somos una computadora, mucho menos una tarjeta de crédito, no somos el auto que tenemos, (incluso el grupo en el que nos movemos puede determinarnos, pero eso no es lo que somos) nuestro documento solo sirve para otorgarnos una identidad dentro de la sociedad, pero fuera de ella no nos proporciona nada; de esto también nos habla Fabián Naparstek: “Sin ir tan lejos uno le habla a su computadora a tal punto que cuando el modelo queda antiguo cuesta desprenderse de la PC que lo acompaño a tantos lados, etcétera. Lo que muestra Lacan es que, independientemente de eso, para que haya lo propiamente humano tiene que haber el encuentro entre el significante y el cuerpo. Si en un ser humano algo no funciona podría tratarse de un síntoma, y por eso suponemos que goza”(Nuevos cuerpos, nuevos goces. Virtualia). Ya dimos nuestro punto de vista respecto a lo enunciado; ¿sin embargo, sin sociedad, sin datos ni números que marquen el documento “número tanto”, que somos? ¿Que nos conforma? ¿Seres humanos? ¿Seres? ¿Materia? ¿Esencia? ¿Qué es eso que nos forja, que nos construye dejando de lado a la sociedad?; muchas veces personas llegan al desesperante punto en el que se dan cuenta de que no somos nada especial, sino que somos algo distinto, distinto a qué? esto no responde a la pregunta principal, esto debería ser algo externo a nosotros y que sólo nos sirva para algo, sin embargo es a lo que nos aferramos y a lo que no somos capaces de soltar, o que, con mucho esfuerzo lo logramos... Para aferrarnos a otra cosa…  a otra cosa que nos enajene, y que generalmente, devenga en síntoma: “El goce para Freud no es un término que tiene necesariamente un tinte positivo, para el sujeto es vivido como sufrimiento. Viene alguien que dice estoy mal con mi mujer, le pregunto desde cuándo: Desde que me casé. ¿Hace cuánto que se casó?: 23 años!”( Fabián Naparstek Nuevos cuerpos, nuevos goces. Virtualia).

Sociedad “rueda de hámster”

En esto se basa la vida, esta sociedad de consumo-goce, esta vida comparada a una rueda de hámster, en donde nuestro constante "sentido de la vida" son cosas -no necesariamente materiales- que nos otorgan un sentido, que nos proporcionan ayuda para no llegar a ese sin sentido de la vida, para no llegar a ver que somos algo vacío, que no somos nada; citamos nuevamente a Fabián Naparstek para explicar mejor nuestro punto: “J.-A. Miller habló de los desbrujulados de la época actual, y parte de la desorientación actual, en la que se ve que no está localizado el goce, y a partir de eso es que empieza a hablar de la omnipresencia del goce, es decir, el goce por todas partes. Y también hay que pensarlo respecto del cuerpo. Los cuerpos actuales gozan de actividades, de prácticas, que no necesariamente tienen que ver con lo sexual; es más, a veces van en contra de lo sexual, o dejan totalmente afuera lo sexual: Cuerpos que se mutilan, que se meten drogas, que no dejan entrar comida, me estoy refiriendo a las patologías actuales” (Nuevos cuerpos, nuevos goces. Virtualia). Aunque, viéndolo de esta manera, podemos comprender el "buen papel" que después de todo cumple esa alienación. Vemos ese goce, esa satisfacción pulsional y constante repetición de cosas, tanto “buenas” que nos “ayudan”, cómo a su vez de cosas malas las cuales se convierten en síntomas. Somos un cuerpo mecanizado, el auténtico hombre máquina el cual actúa bajo sus ideales de engranajes.

Escrito por: 

https://instagram.com/arielmoreyraa?utm_source=ig_profile_share&igshid=gx4fbfpao8bo Ariel Moreyra. Estudiante de psicología en la Universidad Barceló La Rioja-Argentina
https://www.facebook.com/gabriel.navas.735507https://www.instagram.com/gabriel.nvsab/ Gabriel Navas. Estudiante de psicología en la Universidad Barceló La Rioja-Argentina 

Referencias:
F. Naparstek. 2015: Nuevos cuerpos nuevos goces
Scheper-Hughes y Lock: El cuerpo “mindful” (pensante): prolegómenos hacia el futuro trabajo en la Antropología Médica. Medical anthropology quarterly
Una sociedad de engranajes; “Black Mirror. 1x2 Un análisis de la actualidad Una sociedad de engranajes; “Black Mirror. 1x2 Un análisis de la actualidad Reviewed by PsicoCultura on 16:22 Rating: 5

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