in

Fobia a la sangre ¿Cómo enfrentar la Hematofobia?

Fobia a la sangre Hematofobia?

Fobia a la sangre ¿Cómo enfrentar la Hematofobia?

El miedo a la sangre o Hematofobia es una de las fobias más complejas que se conocen, a diferencia de otras fobias, superar o al menos controlar la hematofobia pueden suponer la diferencia entre la vida y la muerte para una persona o alguien cercano que se encuentre en peligro.

Aunque no lo parezca es de las fobias más comunes, a veces está combinada con otras como el pánico a las agujas belenofobia o a otras como el miedo a las operaciones y cirugías Tomofobía.

¿Es posible enfrentar el miedo a la sangre?

Sí, es posible, al igual que en la mayoría de fobias existen algunos pasos que pueden ayudar a confrontar esta fobia pero antes, es importante conocer mejor en qué consiste para poder analizarla y lograr que pueda ser vencido ese rechazo ante la sangre.

El límite entre la Hematofobia y el rechazo natural a la sangre

En el caso del miedo o aversión a la sangre, es algo normal en la medida en que la mayoría de las personas no queremos siquiera estar cerca de alguien que sangra o de un recipiente con sangre, no son cosas a las que estemos acostumbrados y veamos como algo normal.

Sin embargo, cuando este miedo nos paraliza ante alguien que necesita ayuda, cuando conduce a desmayos o cuando necesitando atención médica, el miedo evita que la persona pueda someterse a cualquier acción, desde la extracción de sangre para pruebas a alguna intervención quirúrgica, toma el nivel de fobia y es algo que necesita atención.

Cualquiera que haya tenido que afrontar una fobia en su vida, sabe que la mejor manera de superarla es enfrentando de frente las condiciones o elementos que causan el rechazo o miedo, en el caso de la Hematofobia ocurre igual, solo que no podemos tener sangre ni enfermos a la mano para hacer pruebas e ir superando el problema, por eso a continuación brindaremos algunos consejos valiosos que ayudan a controlarse en el momento de pasar por episodios de Hematofobia.

Causas de la Hematofobia

Como ocurre con otras fobias, las causas del miedo a la sangre pueden estar en un evento traumático como puede darse de la nada, no hay nada que vincule de manera directa y obligatoria a las fobias con algún factor desencadenante, en la mayoría de los casos sobrevienen de manera inesperada.

Maneras de tratar el miedo a la sangre

Si alguien siente mareo ante la visión de una persona que apenas sangra por una pequeña cortadura, o pasa del miedo a las jeringas a nervios que le hacen temblar el cuerpo, puede estarse ante un caso de Hematofobia, pero existen maneras de confrontar el problema.

La mejor recomendación es acudir a un especialista, los psicólogos conoce métodos y procedimientos en los que te pueden acompañar y hacer que puedas afrontar la fobia de manera menos traumatica.

Trabajando el impacto desde la TV

Puesto que la Hematofobia implica la reacción no solo ante la visión de la sangre en vivo sino también desde una pantalla o incluso en el pensamiento, una estrategia inteligente y muy efectiva para trabajar en la superación del problema es poner en la TV algún programa médico.

La mayor ventaja es que, al tener el mando a distancia en la mano y recomendablemente con la asistencia de la pareja o algún familiar, se puede cambiar de canal o apagar el televisor cuando se requiera. Lo importante es trabajar gradualmente en la reacción ante la sangre para que, llegado el momento de confrontar alguna situación en la vida real, en vivo, poder controlar la fobia.

Trabajando el impacto al miedo a la sangre en vivo

Por ejemplo en actividades cotidianas como es la cocina, cocinar carne puede ayudar a que asimile mejor la visión de sangre.

Todo esto en compañía y evitando situaciones tensas.

Es importante enfocarse en tres pasos principales al momento de sentir la reacción fóbica:

Controlar la respiración: Cuando ataca una crisis por fobia, la reacción puede conducir a la alteración del ritmo cardiaco y respiración, esto realmente representa un riesgo a la salud, por eso es lo primero que debe controlarse. Sentado, debe respirarse como en un ejercicio de relajación porque esa es la meta, relajarse. Aspirar durante 5-10 segundos, retener el aire similar tiempo para luego exhalar nuevamente durante 5-10 segundos. Este ejercicio, sencillo, obliga al organismo a controlar automáticamente el ritmo cardiaco y evita que la crisis conduzca a un desmayo e incluso a algún problema cardiaco.

Deja colgar tus brazos: Si ya te sientes mejor puedes levantarte, de no ser así desde la silla, deben dejarse colgar los brazos a los lados y a continuación, hacer movimientos “sueltos” de la muñeca, para que las manos jueguen en el aire. Es también un ejercicio a través del cual el movimiento ayuda a relajarse más.

Tomar agua y enfocarse en imágenes o recuerdos agradables: Pide un vaso de agua y piensa en tu playa favorita, en tu rincón de lectura, el ático, cualquier lugar de tu casa que sea tu rincón para leer o relajarte, la visión de algún parque que hayas visitado, estas imágenes tendrán un poderoso efecto borrando la impresión anterior.

Camina: En esta etapa puedes levantarte y dar algunos pasos, si se siente mareo, volver a sentarse e iniciar los pasos nuevamente es la mejor opción.

Algunas fobias afectan más la vida diaria que otras, el miedo a la sangre es una de esas fobias que necesitan tratarse de inmediato, ya que podría llevar a un riesgo ante situaciones en los que la reacción adecuada y controlada de la persona puede salvar la vida de otros o la propia.

Te gusta?

1 point
Upvote Downvote

Escrito por Psicocultura

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Loading…

0

Comments

0 comments

manejo de emociones

Manejo de emociones

¿Por qué hay personas pesimistas?

¿Por qué hay personas pesimistas?