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Nomofobia, adicción al celular cuándo el móvil se apodera de tu vida

Nomofobia, adicción al celular cuándo el móvil se apodera de tu vida

Nomofobia, adicción al celular cuándo el móvil se apodera de tu vida

El mundo moderno avanza a un ritmo frenético en cuanto a nuevas tecnologías y en cuanto a nuevas adicciones como la Nomofobia : adicción a los celulares.

Los teléfonos móviles encabezan estos avances porque es fácil tener uno, ya no son un lujo, desde la aparición de los nuevos sistemas operativos y procesadores más potentes, las mejoras de las capacidades han ido alcanzando a las computadoras, llegando al caso de sustituirlas para muchas tareas de uso doméstico.

Cualquier ejecutivo, administrador, maestro o comerciante puede sacar buen provecho de un teléfono de gama media, con capacidades que permiten enviar y recibir archivos, dictar conferencias o clases en línea, editar informes/documentos y otras funciones, pero más allá de su uso y provecho razonable.

Los móviles hoy día nos permiten actualizarnos en todo tipo de noticias, actualizar redes sociales, chatear, tomar y editar fotografías, almacenar video y música en grandes cantidades y todo esto ha dado paso a la Nomofobia o adicción al uso del celular.

¿Qué es la Nomofobia?

Aunque en la práctica se puede definir como una adicción, la terminación “fobia” se refiere más bien al miedo, en este caso, el miedo a salir o estar sin el celular. Pudiendo definirlo de ambas maneras, es conveniente sin embargo aclarar que técnicamente, la Nomofobia no implica necesariamente el uso del celular durante todo el día, la persona con Nomofobia se sentirá tranquila con tener el móvil a la mano, aunque no lo esté usando, sin embargo, suele coincidir con el uso exagerado del teléfono, por lo que se usa indistintamente Nomofobia como sinónimo de adicción al uso del celular.

La Nomofobia puede desarrollarse en pocos días

Debido a todas las opciones y funcionalidades de los equipos móviles modernos, muchos jóvenes desarrollan Nomofobia en apenas días de recibir su primer dispositivo.

La ansiedad por conocer todas las redes sociales, tener perfiles y seguidores en las mismas, probar las plataformas de chats, entrar a grupos, la publicidad, el hecho de que prácticamente todo lo que se hace con los móviles corresponde a la “moda” o ser popular, hace  que pronto la persona cuente con perfiles en varias redes, esté incluido en grupos y suscripciones por docenas incluso.

Esto a su vez crea una “necesidad” de saber que se comenta en cada grupo, de estar actualizado en todos los temas, de actualizar las redes, sumado a esto muchos inician hoy contactos con miras a relaciones a través del teléfono, sin duda, todo en este tema empuja a un frenesí en el uso del teléfono difícil de controlar sin medidas adecuadas.

Nomofobia y adicción a los videojuegos

Ambas condiciones comparten muchos síntomas, causas e incluso recomendaciones para evitar o combatirlas.

En cuanto a los síntomas, tanto la Nomofobia como la adicción a los videojuegos llevan a las personas a perder la noción del tiempo, pueden pasar desde las 8 de la noche a las 8 de la mañana del siguiente día, jugando o andando el celular, y no recordar en qué momento se hizo medianoche siquiera.

También es común a ambos problemas la ansiedad, esta llega a ser evidente conduciendo ocasionalmente a episodios verdaderamente tristes de chicos que amenazan con suicidarse, lloran y hacen escenas en lugares públicos o se aíslan aún más, en una clara señal de abstinencia en desarrollo, cuando se les castiga quitando o limitando su acceso al móvil o los videojuegos.

Las causas también son similares, en primer lugar la falta de control sobre este tipo de dispositivos, establecer reglas de parte de los padres, algunos incluso usan tanto videojuegos como teléfonos como un “recurso válido” para mantener entretenidos a sus hijos mientras hacen otras cosas y la manera de evitarlo también pasa por crear rutinas sanas de entretenimiento en familia, fomentar costumbres y objetivos sanos como aprender instrumentos musicales, la lectura… entonces nace una pregunta:

¿Por qué la adicción a los videojuegos ya está calificada como una enfermedad por la OMS y la Nomofobia no?

Existen muchas versiones y análisis sobre ello, que van desde la presunción de la presión desde las grandes multinacionales de la comunicación para evitarlo, hasta un punto lógico como es la posibilidad de que ya estén en marcha estudios que puedan conducir a que la Nomofobia se declare una enfermedad. Después de todo, los videojuegos tienen muchas décadas de impacto social previos a la masificación de los celulares y la aparición de la Nomofobia.

Un problema social que se pierde de vista

La Nomofobia ha sido retratada por algunos artistas y diseñadores como una imagen, donde un gran ejército de personas con apariencia de zombies, se mueven en las ciudades, todos con la cabeza inclinada y mirando fijamente la pantalla de sus teléfonos, esto mientras el mundo sigue a su alrededor y pasan al lado de parques, de perros o niños jugando, pero las personas lucen “conectadas al celular y desconectadas del mundo” ¿Es exagerada esta visión?

Sí y no. Realmente cada vez de alguna u otra manera caminamos un poco en ese sentido, solo que las responsabilidades del mundo moderno llevan a que obligatoriamente tengamos que rendir exámenes, presentar informes, practicar algún deporte, abogados que van a sus juicios, cocineros preparando platos, existen muchos elementos que impiden que realmente podamos caminar todos las 24 horas del día mirando al teléfono, pero metafóricamente, es una gran manera de reflejar el problema social que cada vez se agrava más por la Nomofobia.

El mayor problema que presenta la adicción a estar todo el día pendiente del teléfono móvil es que se pierde capacidad de concentración, hay actividades como leer un libro que no deben ser interrumpidas cada minuto por mirar e teléfono. Esto hace que la capacidad de estudio merme bastante.

Otro problema es el sueño, muchas personas son incapaces de frenar a una hora razonable con los juegos, chats, redes, Instagram… y descansan menos horas de las que debn siendo problemático en le rendimiento laboral y repercutiendo directamente en la salud.

¿Es comparable la Nomofobia a otras fobias?

Sí, lamentablemente, los síntomas de la mayoría de las fobias, ansiedad, sudor, sentirse asustados al extremo de temblar, todos son palpables en muchas personas que sufren de Nomofobia.

Muchos jóvenes pierden una clase por haber extraviado el teléfono o no recordar donde lo han dejado, tocarse el pantalón o la mochila y no sentir el teléfono dispara en muchos una reacción de desespero y desequilibrio notable, es decir, sí existen síntomas claros que ocupan la adicción al teléfono celular y el miedo a estar sin el mismo como una fobia.

Quizás no llega a ser una fobia con reacciones fuertes como puede ser el miedo a algún animal o la sangre, pero en pequeña escala las reacciones pueden ser graves.

¿Cómo saber si soy nomofóbico o adicto al móvil?

Es muy fácil, si somos sinceros con nosotros mismos, corroborar si realmente estamos en una situación de dependencia enfermiza con nuestro móvil. No se necesita más que preguntarse:

  • ¿Puedes hablar sin problemas durante más de media hora con tu pareja, amigos o familiares sin necesidad de revisar tu teléfono?
  • ¿Puedes disfrutar del almuerzo o cena sin tener el teléfono en la mesa y/o a la vista?
  • Al mirar una película en familia o con tu pareja ¿la miras de principio a fin sin necesidad de revisar el celular?
  • ¿Puedes ir al baño sin necesidad de tener a mano tu teléfono móvil?
  • ¿Duermes sin necesidad de revisar tu celular durante mucho rato hasta que el sueño te vence en esa situación?
  • ¿Te enfada o frustra no tener batería?, ¿Buscas un cargador más allá de lo razonable, cuando te queda poca?
  • ¿Has terminado antes de tiempo una actividad por ir a por tu teléfono o porque te has quedado sin batería?
  • ¿Recuerdas haberte enfadado con alguien por no permitir móviles en determinados contextos?

Aunque no es un test oficial de alguna institución psicológica, con responder esas cinco preguntas sabrás si tienes o no un problema de dependencia del celular. Si respondiste NO a todas las preguntas la dependencia es muy, muy grave, al ir reduciendo esta relación y acercarte a una mayoría de SÍ, sigue existiendo un problema pero más leve.

Problemas físicos

Además de los problemas sociales, existen consecuencias físicas del uso excesivo del teléfono, muchas personas sufren de lesiones en los dedos, en el cuello y la mayoría de los que pasan demasiadas horas frente a la pantalla de su teléfono (aún más si lo hacen muchas horas en la oscuridad), están expuestos a sufrir de problemas de la vista y tener que usar anteojos en pocos años.

A nivel neurológico segregamos muchas sustancias de manera artificial que pueden perjudicar como es la adenalina, dopamina e incluso serotonina con el agravante de que esto se produce en un contexto irreal, lo que hace que los mecanismos depresores de nuestro organismo tengan que luchar para equilibrar estas reacciones que nos provoca un enfado en el móvil, las discusiones, alegrías, ganar una partida, perder…

Si a esto sumamos que muchos accidentes de tránsito hoy día ocurren porque uno o ambos chóferes iban pendientes de su celular, podemos notar que los problemas para la persona y su entorno por la dependencia del celular son graves, poniendo en riesgo la salud mental, el sano desarrollo en la sociedad, el cumplimiento de responsabilidades, la relación de pareja y hasta la vida propia y de los demás.

En España por ejemplo el uso del teléfono móvil al volante está penado con multa y retirada de puntos del carnet y es de las sanciones que más dinero recaudan al cabo del año.

La falta de sueño por estar hasta tarde con el teléfono es terrible y tiene secuelas a medio plazo graves.

Ver niños en la escuela somnolientos, desubicados y dispersos en lo poco que participan en clases, la obesidad, problemas para fijar la atención y hasta la mirada al hablar con las personas, son muchas las señales que nos llaman a la conciencia como sociedad.

El futuro del mundo son los niños, si no se toman medidas desde el hogar (aunque pasa por controles en escuelas, trabajo, cursos), tendremos una generación con cada vez menos capacidad de enfocar sus ideas para tan siquiera cumplir sus responsabilidades.

El uso de la tecnología por menores merece mucha más atención y hablaremos en detalle de ello.

Tratamiento de la Nomofobia

Una forma sencilla de hacer frente a la adicción a los móviles es dejarlos en casa cuándo vamos a realizar actividades de ocio y en compañía de otras personas.

Plantear desconectarlos durante la noche para evitar que nos despierten y reducir su uso.

Eliminar las notificaciones y alertas tanto las de texto como las de sonido para evitar tener que mirar el celular o sentirlo a cada mensaje.

Utilizar programas de bloqueo por horas utilizado y dejar que se use el celular de manera más responsable menos horas al día.

Pero lo más responsable ante la Nomofobia o el uso incontrolado del celular es acudir a un experto ya que tras este tipo de conductas puede haber otras como falta de apego, inseguridad, ansiedad que deben tratar primero.

La clave es entender que los avances tecnológicos son un recurso “para la humanidad”, disponemos de herramientas para aprovechar para nuestro beneficio dichos avances, pero somos quienes tenemos que dominar esas herramientas y tecnología, nunca al revés.

Cuéntanos tu experiencia, nosotros tenemos adicción al teléfono móvil por culpa de un Instagram que tiene memes muy graciosos: Psicocultura

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Escrito por Psicocultura

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