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¿Qué es la inteligencia emocional?

Qué es la inteligencia emocional

La inteligencia emocional se reconoce como el hecho de tomar las riendas de nuestros impulsos emocionales. Es una estructura de PENSAMIENTO-SENTIMIENTO, la relación en constante equilibrio que nos permite tomar la mejor decisión en el momento adecuado y darle la importancia que se le debe dar a cada situación, controlar de mejor manera el estrés y mejorar nuestras relaciones interpersonales. Pues ya lo decía Aristóteles:

“Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo.
Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el
momento oportuno. Con el propósito justo y del modo correcto, eso,
ciertamente, no resulta tan sencillo.”
(Aristóteles, Ética a Nicómaco)

Neurológicamente hablando, para bien o para mal, las emociones desembocan en nosotros, respuestas fisiobiológicas (la sorpresa hace que arqueemos las cejas y abramos más los ojos para que así la retina capte más luz) efectuadas por nuestra amígdala preparándonos para diferentes tipos de escenarios, por ejemplo, cuando un ser querido está en un peligro latente, la amígdala puede desencadenar una respuesta -correcta o incorrecta- antes de que los centros corticales hayan comprendido y analizado lo que estaba pasando, poniéndonos inconscientemente en peligro a nosotros también. Nuestro corazón es capaz de hacer lo que para nuestro cerebro es irracional. No conoce la conciencia, sino el estímulo propio e innato de las emociones.

Gracias a nuestra avanzada evolución se nos conoce como Homo sapiens (Hombre que piensa), pero incluso me parece una definición inexacta, ya que dependemos de circunstancias ajenas a nosotros para reaccionar de una manera u otra, sobrevalorando nuestro aspecto racional, y asimismo vernos arrastrados por nuestras emociones.
La inteligencia emocional anexa a nuestro raciocinio para así aprender a identificar y controlar todo aquello que nos signifique un impacto y poder analizar el panorama antes de que nuestro sistema límbico se apodere de nosotros y hagamos o digamos algo de lo cual nos podamos arrepentir después.

Con el contexto ya expuesto, ¿Cómo podemos aumentar nuestra inteligencia emocional?

•    Entender el porqué de las acciones de los demás:
Tener conocimiento sobre las emociones ajenas y el porqué de su arranque emocional, nos brinda empatía sobre lo que está pasando para así poder decidir asertivamente lo que haremos. No arremeter con primero que se nos viene a la mente.

•    Autoconocimiento emocional:
Desarrollar la capacidad de identificar nuestras emociones y saber cómo actuar cuando estas se manifiestan es esencial para nuestro mejor convivir y actuar en la sociedad, ya que uno cuenta con un mayor panorama de los problemas o complicaciones. Saber controlar nuestros límites es esencial.

•    Comunicación efectiva:
La comunicación óptima, es aquella que contiene el matiz y la carga energética    emocional adecuada en las palabras para lo que se quiere comunicar, pues de nada nos sirve ser conscientes de nuestras emociones y saber administrarlas si no sabemos expresarnos de manera correcta. Decir lo que pensamos a tiempo y no cuando estemos a punto de explotar.

Poniendo en práctica estas pautas día con día, llegaremos a sentir un mayor sentimiento de control sobre nuestra vida y sabremos cómo sobrellevar mucho mejor las adversidades que salgan de ultimo momento sin que las emociones tomen posesión de nosotros.

Escrito por: 

https://www.facebook.com/gabriel.navas.735507https://www.instagram.com/gabriel.nvsab/ César Eduardo González Becerra. Estudiante de psicología en la facultad de CUCS de UDGA

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Escrito por Psicocultura

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