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Voluntad contraria (Psicoanálisis)

Voluntad contraria (Psicoanálisis)

El concepto de voluntad contraria, nace a partir de las primeras observaciones de Freud en un caso de histeria. El concepto como tal es descrito en el texto; “Un caso de curación hipnótica” como se puede observar en el título del texto y realizando una aproximación al contexto histórico en el que fue escrito, este se realiza cuando Freud incursionaba en la hipnosis, práctica que después descartaría por completo.

Para entender como opera la voluntad contraria Freud apela a una descripción de las representaciones. Estas están enlazadas a un afecto que genera expectativa y se dan en dos vías. Representaciones de que haremos algo, en otras palabras, un propósito. La otra vía es la representación en la cual sentimos o creemos que nos sucederá algo determinado, lo cual Freud denomina como expectaciones.

El afecto en lazado a las representaciones dependerá de dos factores, el primero es la importancia del suceso para nosotros y el segundo es el grado de inseguridad que nos genere el mismo. A este grado de inseguridad Freud lo denomina como contraexpectación, esta contraexpectacion es totalmente subjetiva y varía según cada individuo, pero se caracteriza por representaciones penosas, como, por ejemplo; en el caso de los propósitos una contraexpectación o representación contraste seria la representación de que no conseguiremos dicho propósito por alguna dificultad concreta o pensar que no poseemos las cualidades necesarias para lograr dicho propósito. En el caso de la expectación la contraexpectacion se da por la reflexión de las posibilidades de que aquello que creemos pueda suceder sea lo contrario a lo que queremos que suceda. Todo lo anterior en resumidas cuentas va generar un conflicto psíquico o una perturbación.

Hasta el momento solo hemos descrito la representación y las contra expectaciones. La voluntad contraria sucede algo particular. Freud la plantea en la histeria. Recordemos que este es uno de los primeros textos de Freud respecto al estudio de la histeria y la temporalidad del escrito es de 1892-1893.

La voluntad contraria se da entonces en la histeria, cuando no se tiene conciencia de los temores, y se tiene la intención de llevar acabo un propósito en particular y se emprende el camino para lograrlo. Pero a partir de esta toma de acción, el sujeto se comporta como si no pudiera llevar acabo dichas acciones para lograr el propósito, aunque quiera y tenga la voluntad de hacerlo. A tal punto de que la voluntad contraria es superior a la simulación consiente, en lo que respecta al dominio del cuerpo.
Para explicar mejor lo anterior Freud plantea el ejemplo de una paciente histeria, cuyo propósito era dar cuidado a su recién nacido, una vez emprende este propósito surgen en ella síntomas tales como no poder amamantar al niño, repugnancia a los alimentos, dolores, entre otros.

Para llevar el tema de la voluntad contraria más a fondo, Freud cita el ejemplo, de que no era casualidad de que los ataques histéricos en las mojas de la edad media consistían en blasfemias y erotismo desenfrenado. La voluntad contraria se manifestaba en los sujetos imposibilitándolos de realizar aquello que deseaban y realizan precisamente lo contrario de lo que han querido o de lo que se les ha pedido hacer.

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Escrito por Psicocultura

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